The XX: ‘I See You’ (2017)

Si me apuntaran con una pistola de agua en la línea que va del ojo a la oreja y me preguntaran qué tal está lo nuevo de The XX, aun a riesgo de perder la sequedad, tendría que ser sincero: interesantes los tiempos medios (‘Lips’, ‘On Hold’, ‘I Dare You’), estimulante el comienzo bailongo (casi house) con ‘Dangerous’ y ‘Say Something Loving’ y que me aburro (me vengo aburriendo desde 2009) con las canciones más pausadas, donde sigo  sin encontrarle sabor ni olor ni color a esa insipidez de la deconstrucción electrónica.

A favor, que el juego de voces entre Romy y Oliver está cada vez más fino (que es, de verdad, lo que le da a la banda su valor añadido y marca diferenciadora) y, en contra, que el disco en solitario de Jamie era mucho más entretenido, valiente y seductor que este.

The XX: “XX” (2009)

Me he estado resistiendo un mes a hablar de ellos. Para ver si se me asentaban. Y nada. Sigo igual. Y van a ser el ‘disco revelación del año’. Se están dejando la piel (han perdido ya a una componente, hartita la pobre de dar vida al hype por medio mundo) obedeciendo hasta la extenuación el mantra de la moderna industria musical: “ahora o nunca, ahora o nunca”. Porque saben –desde ellos mismos hasta el que limpia los retretes de la discográfica- que el año que viene serán humo. Buenos o malos, geniales o timadores: flor de un día. Es lo que hay.

Y de todas maneras: humo. Lo del minimalismo, mira, se nota: se oyen los silencios,el vacío, las ausencias. Lo de la madurez es que no lo pillo: ¿qué sería, en su caso, inmadurez? ¿riffs de strato? ¿a esto hemos llegado?

A mí me suenan a maqueta, a proyecto de estudios (que precisamente es lo que es: mírese la biografía de estos chicos), suave, tenue, cendal de leve bruma. Y basta. Sí, claro, hay alguna canción que me gusta (el IntroIslandsBasic Space…), hasta ahí podríamos llegar. De eso a leer lo que uno tiene que leer sólo cabe concebir el abismo de la farsa colectiva.

Hagamos una prueba: poneos el disco toda una tarde en reproducción continua. Sin parar varias horas. Sin piedad. Me contáis.

un sonido mucho más sofisticado + es sorprendente como se puede conseguir transmitir tantas sensaciones con una sencillez absoluta