The War on Drugs : ‘Red Eyes’ [vídeo]

Vaya, hombre, nosotros dispuestos a decir (y diciendo) que el anterior disco de The War on Drugs era mejor que este y va todo o el mundo (o casi) y celebra Lost in The Dream como disco del año.

Pues no nos van a mover: Adam Granduciel, amado líder de la banda, pudiendo, apoyado en el anterior, hacer un disco mirando hacia adelante, ha optado por el camino fácil, viejuno, mainstrem y casi A.O.R., lo cual no es pecado, pero no nos puede hacer perder eso que antes se llamaba la perspectiva y es que, como habitantes de la mitad de la segunda década del siglo XXI, quedamos como Cagancho en Almagro celebrando y aclamando un disco cuya mayor virtud es lo bien que maneja influencias y referencias que tienen ya tres décadas.

The War On Drugs: ‘Slave Ambient’ (2011)

Con sólo un disco publicado –Wagonwheel Blues, 2008-, esta banda de Filadelfia casi se descompone tras la marcha de su co-líder Kurt Vile y dos componentes más, pero la otra personalidad fuerte del combo estaba ahí para algo. El año pasado, Adam Granduciel ya se estaba sobreponiendo al divorcio con un mini cd nada desdeñable –Future Weather– y hace unas semanas la banda ha publicado el primer largo de esta segunda era post-Vile, el estupendo Slave Ambient.

Esta expansiva y etérea mezcla y superposición de estratos sonoros, este shoegaze lisérgico con pinceladas folk que tiene los pies muy bien asentados en la tradición norteamericana es el disco que le gustaría firmar ahora mismo a Neil Young o a Bob Dylan o a otros tantos y es la prueba sónica de que el rock no agoniza y que sólo necesita un buen par de meneos para espabilar.