Lukas Sherfey: Soul Vacation (2008)

Los ejercicios de nostalgia están muy bien, si uno tiene razones para hacerlos, y en esta ocasión no hay sólo un motivo, sino una obligación.

¿Puede sonar fresco (y reconfortante) un disco que es un homenaje al mod-pop de los 80 (The Jam y Style Council, de Paul WellerElvis Costello o los muy poco reconocidosThe Truth)? Claro que puede, precisamente porque aporta al depresivo y deprimente panorama actual la dosis precisa de optimismo que a uno se le hace tan necesaria (aunque no siempre, naturalmente) cuando pone la radio o aborda la escucha de un disco nuevo, hijo de estos tiempos de postración musical, pocas veces sincera y las más, impostada.