‘Allelujah! Don’t Bend! Ascend!’ de Godspeed You! Black Emperor y ‘The Seer’ de Swans (2012)

No es frecuente en el actual panorama darse de bruces en la misma temporada con dos obras conceptuales, tan densas y milimétricamente diseñadas, que exigen del oyente algo más (bastante más) que un hueco como fondo o como banda sonora de nuestra actividad cotidiana. Los dos discos que hoy nos ocupan necesitan y reclaman que les dediquemos tiempo y exclusividad. Eso que hacíamos cuando la música no era transportable. No son discos para todos los oídos ni para todas las ocasiones ni para todos los estados de ánimo. De hecho…

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