Beirut: ‘The Rip Tide’ (2011)

Para unos, superada la sorpresa balcánica inicial, lo de Beirut en su tercer disco es un acomodado descenso de la banda  hacia “el infierno” del mainstream. Para otros, es precisamente el alejamiento del folclorismo y el acercamiento a los estándares pop lo que acaba por confirmar que Zach Condon y su grupo tienen un proyecto serio y de largo recorrido.

Para nosotros, es un alivio que no hayan caído en lo fácil, que hubiese sido confirmarse como los Fanfare Ciocarlia del indie (aunque ese cargo ya está cogido) y que luchen en cambio por un trozo del pastel con argumentos menos exóticos y especiados, que empalagan y luego repiten una barbaridad. Y lo que tenemos al cabo es un disco de muy buena calidad, de agradable escucha, cálido, amigable, confortable, sin estridencias, sin inventos, sin experimentos, muy británico (ellos, que son de Albuquerque, Nuevo México) y quizá sin riesgo, quizá sin gloria.

VV.AA: “Dark Was The Night” (2009)

Red Hot es una ONG norteamericana que está detrás de varias iniciativas en la lucha contra el sida. Una de las más vistosas, y rentables, es sin duda la de sus discos recopilatorios o discos colectivos que suelen reunir a grandes y grandísimas estrellas del firmamento musical, como aquel Red Hot + Blue: A Tribute To Cole Porter (1990) con nombres como David Byrne, The Neville Brothers, Annie Lennox, Aztec Camera o Tom Waits, o más cerca en el tiempoRed Hot + Rhapsody: The Gershwin Groove (1998), con Morcheeba, Clark Terry, David Bowie, Sinéad O’Connor o Bobby Womack.

Ahora Red Hot ha querido acercarse a lo contemporáneo y de la mano de dos miembros de The National ha compilado y editado un doble disco antológico (en los dos sentidos del término) que reúne a lo más granado del indie y del rock alternativo norteamericano de los últimos años.

No es frecuente que un disco de estas características tenga demasiada repercusión fuera de los medios generalistas y esto es así porque los artistas que aparentemente se involucran en estas cosas raramente se compromenten más allá de la pose y suelen entregar para la causa “caras b” o versiones de dudoso gusto. No es el caso de Dark Was The Night, donde gente de la talla de Yo La TengoMy Morning Jacket,SpoonBeirutArcade FireIron & WineGrizzly Bear o Dirty Projectors ofrecen su mejor material hasta el punto de convertir esta iniciativa, fuera de su repercusión humanitaria, en todo un referente musical y una especie de guía para “iniciables”.