Año nuevo, banda nueva.

Para entretenernos (y más) en este nuevo año y a la espera de que surjan novedades reseñables y ojalá alabables, la revista New Musical Express ha colgado en su web una interesante expansión de su número de esta semana dedicado, a lo que parece, por entero a dar fe de vida y de futuro de 100 nuevas bandas around the world (well…, around the world of them, porque, salvo un par de combos franceses y algún escandinavo, creo no haber oído ahí nada que escape de los límites del antiguo Imperio Británico).

Bueno, pues de esas cien referencias vamos a ir señalando, en varias entregas, aquellas que más nos han llamado la atención, si bien no por el efecto sorpresa –habrá cosas nuevas bajo el sol, pero no en esta lista, desde luego-, al menos por ser propuestas relativamente frescas o dignamente seguidoras de alguna corriente o tradición.

Empezamos con DZ Deathrays, un dúo de trash-pop de Brisbane, Australia, que –podríamos decir- han conseguido acercarse al concepto de los White Stripes o los Black Keys con la ayuda de la electrónica:

Saltamos hacia el este todo el Océano Pacífico y nos metemos en Norteamérica hasta el fondo, esto es, hasta El Gran Estado de Alabama, cuyo nombre llevan encima los Alabama Shake, una banda de corte y tono clásico de tres chicos blancos que arropa la voz de una chica negra, como The BellRays, pero más suave:

Nos toca ahora saltar atrás en el mapa, hasta Los Ángeles, para encontrarnos con el último (¿?) proyecto de Tyler, The Creator, que tiene el simpático nombre de OFWGKTA y que pretende ser hip-hop alternativo, aunque lo que parece es soul de toda la vida y, en concreto, lo que hacía D’Angelo hace una década:

Y vamos a terminar con esta media vuelta al mundo con un nuevo salto de océano para plantarnos en Gran Bretaña. Primero en Manchester, de la mano de Patterns, una propuesta que –como es tradición inmemorial en Las Islas- enmascara la falta de originalidad con calidad y guiños al pasado: en este caso contamos con un excelente pedazo de indie épico que le tiene que gustar mucho a Morrissey, si es que no son carnívoros, naturally.

Finalmente en Londres topamos con Paradise, una banda de dream pop surgida insospechadamente en la sórdida atmósfera del East-End, con chica que canta y toca las maracas, con coros y voces y reverb: casi carnaza porno para gafapastas:

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