Stone Dead: ‘Good Boys’ (2017)

João Branco, Bruno Monteiro, Jonas Gonçalves y Leonardo Batista son de Alcobaça (Portugal). Cuatro jóvenes que entre estudios y trabajo empiezan a escuchar rock’n’roll y a divertirse tocando versiones, como las antiguas bandas de garage rock, y es así como nacen los Stone Dead. Han editado dos EP – ‘Animals’ (2012) y ‘The Stone John Experience’ (2014) – con un sonido directo, poderoso, sin artificios, fuertemente anclado en el hard-rock y el stoner, con toques bluseros.

Ahora es cuando presentan su primer larga duración ‘Good Boys’. Un disco que recupera la idea, quizás algo denostada, de los álbumes conceptuales, discos con un elemento unificador o tema común, que en su caso es la historia sobre la vida de Tony Blue, desde su nacimiento hasta su muerte.

Un disco en el que suavizan su sonido, sin dejar de lado el hard rock, y al que se suman un abanico de influencias que van desde el rock de finales de los sesenta al pop británico y la psicodelia de la misma época. Un álbum para fans de los MC5, Zeppelin, Who, Beatles y Floyd, y que estará, sin duda, entre los mejores del año corriente publicados en el país hermano.

Spoon: ‘Hot Thoughts’ (2017)

Britt Daniel, el líder de Spoon, dijo hace poco en una entrevista que habían compuesto/grabado este álbum escuchando a Prince y el Lodger de Bowie (que como mezcla para pólvora no está mal); si lees críticas en medios (muy) prestigiosos, te dirán que el paso que han dado ahora los de Austin  es muy similar al que dieron Arcade Fire con ‘Reflektor’  (un paso, por cierto, que parecía dado en un barranco hasta que nos hemos enterado de esto) y no sé dónde leche he leído que este ‘Hot Thoughts’ es un híbrido entre Radiohead y el funky.

O sea, que el disco gusta, pero confunde y, como está el patio, si algo nuevo de una banda vieja nos deja a los que escribimos de música (ya se sabe eso de que es como bailar sobre arquitectura) pegando tiros al aire, es que hay tema, hay sustancia y la cosa merece detenimiento.

‘Hot Thoughts’ es un disco extraordinario en la trayectoria de una banda veterana que (tocándonos muchas veces las pelotas a los que nos enganchamos a ellos con el Girls Can Tell) está empeñada en crecer y evolucionar, aun a riesgo de alejarse de lo que la clientela, la crítica y la industria esperan de ellos. Y es algo  que Spoon pueden hacer perfectamente porque, a diferencia de Arcade Fire, no llenan estadios por sí mismos y, por tanto, no están paralizados por contratos muymillonarios ni compromisos megalíticos.

Spoon suenan a Spoon aunque se vistan de sintetizadores y, desde siempre, suenan muy poco parecidos a casi nada de lo que se escucha por ahí. Es decir, han conseguido ser una banda-isla, pero, gracias al cielo, nada de lo que producen parece fruto del ensimismamiento. Por eso, en este disco bailongo, de melena medio suelta, luminoso, brillante, con un bajo juguetón y prodigioso que hilvana con hilo de oro las diez canciones, pueden sonar como una mezcla entre Prince y los Talking Heads en ‘Can I Sit Next To You’ o -agárrate- como los KISS de ‘I Was Made For Lovin’ You’ en ‘Shotgun’ sin dejar por un momento de ser Spoon ni de ser simplemente enormes.

Hanni El Khatib: ‘Savage Times’ (2017)

Cinco EP’s no hacen LP, pero, a falta de pan, que sea doble, y eso es lo que ha decidido este angelino hijo de filipina y palestino para cerrar un periodo de creación en el que -dice- ha estado probándose tras la publicación de Moonlight, su tercer disco, hace un par de años.

La variada procedencia de los 19 cortes (con dos bonus tracks) es evidente y la permanente sensación de zapping de tema a tema se agradece la más de las veces (aunque también descoloca en ocasiones), consiguiendo un excelso inventario de las destrezas creativas e instrumentales de El Khatib que lo deja a uno entre colmado y estupefacto.

Como, aunque te lo digan, es inevitable concebir la escucha del disco sin asociarla a la idea de estar ante un conjunto coherente de canciones, es igualmente difícil sustraerse a la tentación de ir señalando algunas ‘inconveniencias’, que las hay (y no precisamente en los bonus), y pensar que, privado este ‘Savage Times’ de ellas, habría quedado un pedazo de disco de 12 temas que podría ser lo mejor de su autor hasta la fecha.

Así lo ha querido Hanni y así será, claro que siempre podemos editarlo en una playlist: parafraseando lo que se dice de Shakespeare, ‘El Khatib es solo un oyente de El Khatib y no necesariamente el mejor’.