You`re Driving Me Crazyrhythm and blues 

Van Morrison & Joey Defrancesco: ‘You’re Driving Me Crazy’ (2018)

Para muestra de lo que está haciendo y se está haciendo Van The Van (tres discos en siete meses y que no pare) basta un botón: en 1989, el disco ‘Avalon Sunset‘ contenía esta pieza, convertida casi instantáneamente en un hit de música para bodas:

El León tenía entonces unos 45 años, estaría (o no) enamorado y/o en condiciones de estarlo y, digamos, se toma muy en serio que medio y mensaje encajen (y cómo) a la perfección. Casi treinta años después, Morrison, colocado cómodamente en este balcón hacia la senectud desde donde se está dando tremendo homenaje, hace, acompañado de su hija Shana, esta versión de ‘Have I Told You Lately’:

Las diferencias formales son obvias y no hace falta entrar en detalles, lo que importa es cómo este vejestorio gruñón nos está diciendo que, para lo que le queda en el convento, se va a divertir y que ha decidido reírse y divertirse hasta con su sombra. No es probable que esta versión swing de la balada vaya a programarse en ninguna boda y ese es el triunfo de Van y el sentido de esta esplendorosa recta final que está abordando a tope de gas.

Unido esta vez a la jovencísima (47 años) leyenda del jazz y del Hammond Joey Defrancesco (alguien que ha tocado con-todo-el-mundo), con quien Morrison comparte créditos y cabecera del álbum en una sincera (o exigida) armonía, este ‘You’re Driving Me Crazy’ (con una muy inusual portada simpática) viene a estar en cuanto al repertorio (muy generoso) en la misma línea de los dos últimos discos e incluye, junto a temas de Van, como el referido, otros clásicos de la música norteamericana de autores como Cole Porter (‘Miss Otis Regrets’), Johnnie Mercer (‘Travelin’ Light’) o Peter Chatman (‘Every Day I Have The Blues’). Y el resultado, en este caso particular, se sitúa bastante por encima de los otros dos discos (que estaban muy bien) y eso puede ser porque, en esos ¡dos días! en que grabaron el disco, el León de Belfast, la joven promesa Defrancesco, la hija de su padre, y los excepcionales Michael Ode (baterista), Troy Roberts (saxos) y Dan Wilson (guitarra) se lo han pasado verdadera y fastuosamente en grande. Y se nota. Benditos sean.

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