Sweet Spirit: ‘St. Mojo’ (2017)

Sweet Spirit es una banda de Austin, Texas, co-liderada por la versátil Sabrina Ellis y el muy eficiente Andrew Cashen, que en 2015 se presentó con un interesante disco titulado ‘Cokomo‘ y que dos años después amplía (y de qué manera) su repertorio con este espléndido disco del que lo mejor que se puede decir es que todos y cada uno de sus 11 cortes podrían perfectamente ser singles y ¡lo peor! es que es tiene demasiada variedad y carece de un tono unitario.

Pero -sinceramente- en el imperio de las playlist, enfermos todos de déficit de atención ¿de verdad que esto le importa a alguien?

‘St. Mojo’ tiene rock, pop, indie, country, oldies, algo de funky y hasta un tema -‘Bat Macumba’- que parece firmado a medias por Talking Heads y Vampire Weekend y otro -‘Normally’- entre garage y punk-rock ¡con coros y vientos! Todo perfectamente ajustado, medido y envasado por Steve Berlin y concienzudamente ejecutado por Ellis y Cashen, felizmente secundados por miembros de Grupo Fantasma  y  el proyecto orquestal Mother Falcon.

Stone Dead: ‘Good Boys’ (2017)

João Branco, Bruno Monteiro, Jonas Gonçalves y Leonardo Batista son de Alcobaça (Portugal). Cuatro jóvenes que entre estudios y trabajo empiezan a escuchar rock’n’roll y a divertirse tocando versiones, como las antiguas bandas de garage rock, y es así como nacen los Stone Dead. Han editado dos EP – ‘Animals’ (2012) y ‘The Stone John Experience’ (2014) – con un sonido directo, poderoso, sin artificios, fuertemente anclado en el hard-rock y el stoner, con toques bluseros.

Ahora es cuando presentan su primer larga duración ‘Good Boys’. Un disco que recupera la idea, quizás algo denostada, de los álbumes conceptuales, discos con un elemento unificador o tema común, que en su caso es la historia sobre la vida de Tony Blue, desde su nacimiento hasta su muerte.

Un disco en el que suavizan su sonido, sin dejar de lado el hard rock, y al que se suman un abanico de influencias que van desde el rock de finales de los sesenta al pop británico y la psicodelia de la misma época. Un álbum para fans de los MC5, Zeppelin, Who, Beatles y Floyd, y que estará, sin duda, entre los mejores del año corriente publicados en el país hermano.

Miles Mosley: ‘Uprising’ (2017)

¿Qué tienen en común India Arie, Chris Cornell, Kenny Loggins, Christina Aguilera, Kamasi Washington, Joni Mitchell o Kendrik Lamar? La respuesta es su bajista, y su bajista, en estudio o en directo, frecuente u ocasionalmente, es o ha sido Miles Mosley.

Nacido en Los Ángeles, en el mismísimo barrio de Hollywood, hace 37 años y dilecto alumno de la Colburn School of Music, donde estudió jazz y clásica (y donde eligió el contrabajo ‘por ser el único instrumento que no tenía que llevarme a casa’), con poco más de 20 años ya estaba trabajando con músicos de primera fila (a los de arriba podemos añadir Jeff Beck, Lauryn HillGnarls Barkley; el currículum es apabullante) y construyendo poco a poco su propio proyecto y concepto que mezcla de forma demoledora soul, rock, funk y jazz.

‘Uprising’, donde Mosley está secundado (es un decir) por The West Coast Get Down, se puede describir de forma bastante tópica como un choque de trenes entre Otis Redding, Jimi Hendrix, PrinceLenny Kravitz y de forma genérica ha sido etiquetado como hard-soul; aunque de forma cautelar y prioritaria se recomienda escucharlo (tres o cuatro veces seguidas) y sacar cada uno sus propias conclusiones.

¿Qué es lo mejor del disco o por qué este disco es importante? Pues cuesta señalar temas concretos, por miedo a dejarse alguno (‘Young Lion’, ‘Abraham’, ‘Shadow of Doubt’, ‘Reap of Soul’, ‘L.A. Won’t Bring You Down’ te pueden dejar molido), pero es muy fácil indicar muy determinados momentos en que la suma de Mosley (bajo y voz), Tony Austin (batería), Brandon Coleman (piano y órgano Hammond) y la sección de viento con Kamasi Washington y Zane Musa (saxos), Dontae Winslow (trompeta) y Ryan Porter (trombón) ¡más orquesta sinfónica y coros! probablemente te quemaría las pestañas si lo estuvieses viendo (ahí abajo dejo un ejemplo), porque es seguro que te deja triturado de gusto cuando lo escuchas.