Hanni El Khatib: ‘Savage Times’ (2017)

Cinco EP’s no hacen LP, pero, a falta de pan, que sea doble, y eso es lo que ha decidido este angelino hijo de filipina y palestino para cerrar un periodo de creación en el que -dice- ha estado probándose tras la publicación de Moonlight, su tercer disco, hace un par de años.

La variada procedencia de los 19 cortes (con dos bonus tracks) es evidente y la permanente sensación de zapping de tema a tema se agradece la más de las veces (aunque también descoloca en ocasiones), consiguiendo un excelso inventario de las destrezas creativas e instrumentales de El Khatib que lo deja a uno entre colmado y estupefacto.

Como, aunque te lo digan, es inevitable concebir la escucha del disco sin asociarla a la idea de estar ante un conjunto coherente de canciones, es igualmente difícil sustraerse a la tentación de ir señalando algunas ‘inconveniencias’, que las hay (y no precisamente en los bonus), y pensar que, privado este ‘Savage Times’ de ellas, habría quedado un pedazo de disco de 12 temas que podría ser lo mejor de su autor hasta la fecha.

Así lo ha querido Hanni y así será, claro que siempre podemos editarlo en una playlist: parafraseando lo que se dice de Shakespeare, ‘El Khatib es solo un oyente de El Khatib y no necesariamente el mejor’.

Southern Avenue: ‘Southern Avenue’ (2017)

En un mundo globalizado pasan cosas insospechadas, tanto como que una de las últimas bandas presentadas por la histórica disquera Stax tenga su origen en Israel. De Israel llegó a Memphis vía Europa el joven Ori Naftaly, criado al amor de la música negra por un padre fervoroso amante del jazz, del blues y el soul, y, buscando ‘eso que le faltaba’, dio con Tierinii Jackson, una vocalista a la que basta con escuchar diez segundos en cualquiera de los palos en los que tan bien se desenvuelve en este disco para entender por qué Stax dijo sí (probablemente a la primera) a la banda.

El resto de Southern Avenue lo componen la baterista Tikyra Jackson, hermana de Tierinii, el bajista Daniel McKee y el teclista Jeremy Powell; y el proyecto común, con el nombre de una calle muy cercana a Soulville, la sede de Stax en Memphis, es un producto de doble devoción religiosa: por un lado la evangélica (Tierinii lleva media vida cantando en las iglesias) y por otro la mismísima religión del soul, entendida esta no como el exacto cumplimiento de todos los mandatos de la edad de oro de la música del alma, sino como su actualización ecuménica, pues respetuosos pasajes de blues, rhythm and blues, góspel, rock y hasta country se contienen en 10 fantásticos temas que se hacen escasos, cosa que, por otro lado, es casi lo mejor que se puede decir de un disco de debut.

Jacle Bow: ‘What’s All the Mumble About’

¿Se puede sonar fresco haciendo lo-de-siempre? Pues claro, porque es rock and roll y por eso nos gusta. Jacle Bow es un cuarteto belga (del lado flamenco) que nació del feliz encuentro de dos músicos (bajo y guitarra) que descubrieron que podían y querían compartirlo todo.

Jonas Bastijns y Karel Van Mileghem buscaron un baterista y otro guitarra, se metieron a hacer ruido en un local de ensayo y de ahí salieron para ganar un concurso/batalla de bandas y una residencia en el prestigioso AB Club de Bruselas (un local que, por cierto, programa más de 500 bolos cada año), donde, cerrando el círculo, presentaron este su primer disco hace unas semanas.

Jacle Bow, además de las actuaciones bruselenses puede presentar una tarjeta con decenas de actuaciones por Holanda, Alemania y Reino Unido, además de una gira-capricho (y pagada de su bolsillo) de costa a costa por los Estados Unidos en veintiuna salas.

¿Y cómo consiguen unos devotos declarados de los Stones del ‘Exile On Main Street’ o del Lou Reed de ‘Transformer’ no sonar apolillados, a banda tributo o a quiero-pero-no-puedo? Pues con el descaro, la inocencia y la pasión que destila la mayoría de los cortes de un disco vitaminado y mirífico.