Arín Dodóexperimental 

Elucubraciones de un disidente sonoro XVIII

Hay un sitio estupendo y dedicado a difundir la improvisación libre hace unos 30 años en un lugar impensable. En Aragón, en Huesca, una ciudad de provincias donde no te puedes imaginar que haya algo así. Lo regenta Lorenzo Casajús y el sitio se llama Juan Sebastian Bar. Lleva a grupos de todo tipo y origen del panorama experimental europeo y todo financiado por él, sin apoyos oficiales, solo con su esfuerzo y dedicación… y su dinero, por supuesto. Qué más quisieran los sitios “oficiales” tener el grado de organización, interés y compromiso que tiene Lorenzo. Les da mil vueltas a muchos locales de Madrid y ciudades similares, que dicen apoyar la música en directo y la impresión que me da es que lo que apoyan es el “consumo de cerveza”, y su interés por apoyar la creación de buena música es secundario.

Bueno, qué voy a contar de Lorenzo: en estos tiempos que corren no es fácil encontrar a alguien que ame tanto la música, y que ceda un espacio en una ciudad de provincias como Huesca para apoyar proyectos nacionales e internacionales de improvisación libre, sólo por su sincero amor por la música y por lo que hace.

Ahí fuimos a parar un día del pasado abril LEB Trío, un grupo de improvisación libre que formamos para la ocasión Guillermo Bazzola, guitarrista de gran trayectoria en el Jazz y la improvisación libre, que conocí hace ya unos cuatro años en el ciclo PULSE! de Raras Músicas, dedicado a organizar conciertos de Free Jazz y No Wave, Fernando Lamas, aguerrido batería en un sinfín de grupos, como por ejemplo el de Xoel López, gran improvisador con el que siempre me siento seguro (cuando tocas con  pareces estar escuchando fragmentos de discos de Miles Davis y de pronto te acuerdas de Led Zeppelin) y yo mismo, que en esa ocasión llevé la trompeta, el trombón y la voz (con un micro de armónica que enchufé a un amplificador Fender de guitarra…, vamos, una bomba, ja ja ja).

Lo grabamos y, aunque técnicamente la grabación puede tener muchos defectos, a mí me entusiasma y me emociona, y me hace revivir una y otra vez el buen concierto que dimos esa noche, o al menos eso me dijo Lorenzo al terminar: “lo que habéis hecho esta noche vais a tener difícil superarlo en otra ocasión”.

Seguramente será una exageración y no fue para tanto, pero sí que fue un buen concierto, excitante y con energía. Habrá conciertos muchísimo mejores, por supuesto, pero nadie me puede quitar la satisfacción de lo que conseguimos esa noche los tres.

Yo soy amigo de utilizar instrumentos de baja calidad y en un estado que calificaría más de uno como “lamentable” y, además, me entusiasmo con  grabaciones hechas, por ejemplo, con grabadoras Zoom (que fue la que utilizamos en esa ocasión, con un par de micros externos), que a mucha otra gente le escandalizaría y le parecería un error presentar en público. Pero a mí no me da reparo ni vergüenza ninguna, estoy muy contento del resultado y por eso la publico aquí. Espero que la disfruten. Para ser improvisación libre es bastante cañero en ocasiones, ¿eh?.

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