El mensaje y las palabras se le atragantaron al Sr. Dodó

(El Sr. Dodó vuelve a hacerse verbo entre nosotros sin siquiera un asomo de ganas de polémica)

Ya he dicho muchas veces (aunque creo que en este blog es la primera) que la importancia del significado de las palabras en la música, para mí, es prácticamente nula. Las consideré durante un tiempo, pero ha sido corto. Lo que me interesa de las palabras es su fonética y el ritmo que le puedan dar a la obra musical. Me gusta utilizar la voz como un instrumento más, que no sobresalga del resto.

Por eso nunca me han atraído gente como Dylan o Leonard Cohen (ahora de tanta actualidad)… y otros muchos cantautores. Nunca he sabido apreciar sus historias y nunca me ha gustado que subordinen la música en favor de las letras (al menos, eso es la impresión que me da a mí).

Un ejemplo: “Hurricane” Carter. Dylan se tira un montón de minutos repitiendo la misma melodía con tal de acabar de contar una historia que ni me va ni me viene en ese contexto. Lo que quiero es escuchar música, si me interesan las letras prefiero leer un libro. Seguro que podría decir algún ejemplo más, pero ahora no me acuerdo… ya digo, no suelo escuchar cantautores. Me aburro.

Prefiero la inmediatez de “Going Up”; para mí uno de los mejores comienzos de disco en la historia del rock (Crocodiles, Echo & the Bunnymen,1980)… o la simpleza de Tom Waits en “Johnsburg, Illinois”. Con un minuto y pico le basta para crear lo mejor de lo mejor de todo lo que he escuchado (que creo que no es poco).

Rising II“: “Blueprint for a Sunrise”. (Yoko Ono,2001). Sonidos guturales, habla en japonés, susurra, se lamenta. (Aunque lleva ya 40 años haciendo lo mismo en sus performances no deja de gustarme). ¿Para qué necesito un mensaje? ¿Para despistarme y no dejar a mis pelos ponerse de punta? Es intenso ¡es la leche! Doce minutos sin desperdicio.

Al mensaje lo considero extramusical; altera y despista la escucha de los sonidos. (Insisto que ésta es sólo mi opinión, es totalmente subjetiva).

– “Ursonate”, (Kurt Schwitters). Dadaísmo puro. Les puede dar risas, ganas de vomitar o incluso hasta dudas de lo que es el arte; pero no les dejará indiferentes.

Buena pregunta: ¿qué es el arte?, ¿cuáles son sus límites?, ¿tiene reglas? Muchas veces me he hecho éstas preguntas. No he llegado nunca a una conclusión. La verdad es que me importa un carajo. Simplemente disfruto.

Bien, para terminar, permítanme que ilustre humildemente todo esto con tres ejemplos más:

– “D. Avito Carrascal”, (Arín Dodó).

– “Discurso indescifrable de un sátrapa”, (Arín Dodó).

– ”Rítmica y tímbrica infrahumana lifasofioica”, (Arín Dodó).

Qué les aproveche

Atentamente, J.G. Entonado & Arín Dodó (www.arintonadodo.com )

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