Jacle Bow: ‘What’s All the Mumble About’

¿Se puede sonar fresco haciendo lo-de-siempre? Pues claro, porque es rock and roll y por eso nos gusta. Jacle Bow es un cuarteto belga (del lado flamenco) que nació del feliz encuentro de dos músicos (bajo y guitarra) que descubrieron que podían y querían compartirlo todo.

Jonas Bastijns y Karel Van Mileghem buscaron un baterista y otro guitarra, se metieron a hacer ruido en un local de ensayo y de ahí salieron para ganar un concurso/batalla de bandas y una residencia en el prestigioso AB Club de Bruselas (un local que, por cierto, programa más de 500 bolos cada año), donde, cerrando el círculo, presentaron este su primer disco hace unas semanas.

Jacle Bow, además de las actuaciones bruselenses puede presentar una tarjeta con decenas de actuaciones por Holanda, Alemania y Reino Unido, además de una gira-capricho (y pagada de su bolsillo) de costa a costa por los Estados Unidos en veintiuna salas.

¿Y cómo consiguen unos devotos declarados de los Stones del ‘Exile On Main Street’ o del Lou Reed de ‘Transformer’ no sonar apolillados, a banda tributo o a quiero-pero-no-puedo? Pues con el descaro, la inocencia y la pasión que destila la mayoría de los cortes de un disco vitaminado y mirífico.

Thundercat: ‘Drunk’ (2017)

El tercer (y esta vez sí que relevante) disco de Stephen Bruner / Thundercat puede que esté (o no) entre los mejores discos del año, pero lo que parece seguro es que va a estar entre los más comentados y aun disputados. ¿Y por qué? Pues porque son 23 temas en 51 minutos (el más largo llega por poco a los 4′ y lo más corto es una ráfaga de menos de 30”) y es que en ‘Drunk’ no estamos hablando precisamente de canción ligera o folclore indonesio. Porque esto es, por un lado, un disco conceptual sobre el mismísimo sentido de la existencia y/o la superación de la pérdida y, por otro, un intento de inmersión con todo el equipo en las posibilidades expresivas del jazz-funk (con la vista puesta en muchos momentos en cierto disco de Stevie Wonder) traído al presente por un artista y un virtuoso del bajo acompañante habitual de gente como Flying Lotus (que produce el disco) o Kendrick Lammar.

¿Y qué es lo que pasa cuando tienes tan altas aspiraciones y resuelves el asunto en menos de dos minutos? Pues pasa eso que se llama gatillazo. Pasa por un lado que tienes todo el rato la impresión de estar ante un montón (bien grande, bien bueno) de demos y por otro que no puedes escapar a la sensación (progresivamente frustrante y amarga conforme avanza el disco) de que lo que hay es infinitamente menor (y peor) de lo que hubiera sido si Bruner y Ellison (F. Lotus) hubieran elegido resolver en lugar de intentar.

Con todo esto, el disco es un soberbio artefacto sonoro digno de una atenta y respetuosa escucha, no ya por la nómina de colaboradores (Wiz Khalifa, Pharrell Williams, Kamasi Washington, Louis Cole, Kenny Loggins o Michael McDonald, además de los citados arriba), sino por la misma esencia del intento, que acumula elegancia, sensualidad, psicodelia, groove y genio en dosis en las que, si obviamos su precariedad y su impredecible y continua mudanza, nos arrastran en un viaje alucinado verdaderamente fascinante.

John García: ‘The Coyote Who Spoke In Tongues’ (2017)

John García (San Manuel, Arizona, 1970) es un nombre que va asociado a algunas de las bandas seminales del desert/stoner rock, como KyussSlo Burn, Hermano Unida.

El músico que lanzó su último álbum en solitario en 2014, decidió romper su silencio y presentarnos un registro completamente diferente a lo que nos tiene habituados. Un disco completamente acústico en el que podemos encontrar temas nuevos como ‘Kylie’ y ‘Give Me 250 ML’, además versiones desenchufadas de ‘Gardenia’, ‘Green Machine’, ‘Space Cadet’ y ‘El Rodeo’, cuatro canciones de sus tiempos gloriosos en Kyuss.

Aunque no podemos colocar este álbum por encima de sus anteriores discos, García vuelve a demostrarnos que es un espléndido vocalista, dominando una variedad de registros absolutamente sorprendente, está acompañado de Ehren Groban (guitarra), Mike Pygmie (bajo) y Greg Saenz (percusiones) y concede una nueva vida a los temas antiguos con esos nuevos arreglos demostrando su elegancia y delicadeza en los originales. ¡Larga vida al desierto!