Van Morrison: ‘Keep Me Singing’ (2016)

Por si alguien tiene duda de cómo ve el futuro inmediato -o sea, todo su futuro a los 71 años- El león de Belfast, solo tiene que leer, y no entre líneas, los títulos de sus dos últimos discos:  ‘Born to Sing: No Plan B’ (2012) y este ‘Keep Me Singing’ publicado no hace todavía dos meses.

Si el disco de 2012 resultaba un poco amargo y hasta desolado (sobre todo por algunas letras) en este George Ivan parece haber recuperado el pulso y el entusiasmo y -sin hacer desde luego una fiesta- entrega un más que agradable y entonado manojo de buenas canciones en la misma línea entre el jazz y el rhythm and blues que practica (y borda) hace dos décadas.

No falta nada, no sobra nada, tienes lo que esperas ¿Esperabas otra cosa?

Nick Waterhouse: ‘Never Twice’ (2016)

El nuevo (y tercero) disco de Nick Waterhouse es la confirmación de una voluntad, una querencia y un afán. Si hace unos años, en plena efervescencia del retro-soul, su propuesta parecía no la más atrayente (por clónica y mimética), ahora y con este ‘Never Twice’, evidentemente más ambicioso y elegante que los anteriores, se afianza una trayectoria que empieza a ser notable, muy interesante y que provoca un irresistible sentimiento de lealtad hacia un artista/sonido francamente seductor y divertido.

Julián Maeso: ‘Somewhere Somehow’ (2016)

Maeso ha sacado El Tercer Disco y va a ser verdad lo que dicen de ese disco, porque por fin se le está haciendo caso en los medios (generalistas) a uno de los cinco o seis mejores y más honestos músicos de España. Ayer reportaje-entrevista en el Telediario y el otro día otra entrevista en El Mundo.

Somewhere Somehow‘ es -bendito sea Dios- más de lo mismo: las composiciones que se destilan después de una sabia veneración de lo mejor de la música norteamericana. No obstante, sí que se aprecia una variación esencial con respecto a las dos primeras entregas: Julián se está soltando. En los arreglos y las instrumentaciones, en los tonos y los modos, en la incorporación de estilos e influencias, Maeso se está poniendo felizmente valiente; y eso, en un ambiente infestado de mediocres y resentidos ‘catetos a babor’, te puede dar un disgusto. No te distraigas, maestro, ni un pelo.