Michael Kiwanuka: ‘Love & Hate’ (2016)

El caso de Michael Kiwanuka podría considerarse similar al de su compatriota Laura Mvula (que, por cierto, tiene nuevo disco, aunque no tan asombroso como el primero) y es similar porque se trata de dos africanos nacidos en Reino Unido que descubren (o son alumbrados por) la música negra norteamericana y la comunión es inmediata, plena y completamente satisfactoria.

Kiwanuca sacó su primer disco en 2012 y ya entonces marcaba distancia prácticamente de todo el mundo (en la música negra) con su peculiar propuesta ciertamente vintage: una especie de mezcla amable y sabrosa entre Gil Scott Heron y Rodríguez. Recibió buenas críticas y fue invitado a colaborar, tanto con Adele, de la que fue telonero en una gira (y es en buena medida causante, con su recomendación, del éxito de este disco), como con Kanye West, para sus sesiones del disco ‘Yeezus’, aunque en esta última aventura se sintió un tanto descolocado.

Cuatro años después vuelve arropado por el productor Danger Mouse (Brian Burton) que no ha querido (o podido) cambiar la personalidad musical de Kiwanuka, pero que sí ha sabido vestir y enriquecer sus temas con arreglos, coros y orquestaciones que, sumadas al carácter casi siempre melancólico de las canciones, alcanzan un resultado lírico-épico muy consistente y, al mismo tiempo, extraño: como si los cortes provinieran de un universo alternativo al que poblaron entre los 60 y los 70 Marvin Gaye, Curtis Mayfield, Isaac Hayes, Bill Withers o Terry Callier.

Y lo del universo alternativo viene al pelo también para las letras, pues donde el soul ponía melancolía (muchas veces impostada) y romanticismo, Kiwanuka nos arroja una dramática sinceridad, cercana al desgarro, para hablar de dudas -sentimentales y existenciales-, inseguridad y dolor.

Whitney: ‘Light Upon The Lake’ (2016)

Deshechos los Smith Westerns, su (excelente) guitarrista Mark Kakacek y el batería Julien Ehrlich, que también canta en este disco y que pasó antes de esta banda una temporada en la Unknown Mortal Orchestra, se fueron a vivir y a tocar juntos, se les apareció un ectoplasma inspirador al que llamaron Whitney y juntaron este magnífico, breve y luminoso ramillete de canciones.

‘Light Upon The Lake’ es un disco conscientemente encantador, que no pretende ser trascendente y antes lo contrario, y precisamente ahí radica su principal virtud, buscada, hallada y ofrecida al oyente: la modestia. Diez canciones en 30 minutos, y hasta viene con un instrumental, ‘Red Moon’, de 1.42.

Kakacek y Ehrlich han asentado bien sus pies como para que esto les saliera mal. Por un lado, sus influencias clásicas son las más obvias dentro del folk-rock, como The Band o Graham Parsons, aunque es inevitable recordar a los Moody Blues e incluso a Fleetwood Mac en muchos pasajes y, por otro, la referencia contemporánea es claramente Wilco (las guitarras de ‘No Woman’ son las de ‘Impossible Germany’), aunque el tono melancólico y soul que toma la voz de Ehrlich (no apta para todos los paladares, eso es cierto) los acerca a gente como Tobias Jesso Jr., Natalie Prass o Mathew E. White.

Gov’t Mule : ‘The Tel-Star Sessions’ (2016)

Allá por el verano de 1994, Warren Haynes y Allen Woody, guitarrista y bajista de la Allman Brothers Band, con la ayuda de Matt Abts (entonces batería de la Dickey Betts Band), aprovechaban un receso de sus respectivos grupos, para entrar en los estudios Tel-Star de  Bradenton, Florida, y registrar una serie de temas con la ayuda de Bud Snyder, ingeniero de sonido de la Allman Brothers Band y bajo la batuta del legendario productor Tom Dowd.

Su primera intención era grabar un disco lo más rápidamente posible, con todos tocando en directo y con pocas tomas de los temas. En el mismo darían rienda suelta a su pasión por los power tríos de antaño, (Cream, Jimi Hendrix Experience, ZZ Top, Mountain, James Gang, Hot Tuna, Taste, etc…), el rock clásico, el blues, todo con un toque del rock alternativo de los primeros noventa.

Estas grabaciones acabaron archivadas, aunque se convirtieron en las primeras demos de los Gov’t Mule, que acabaron siendo el germen que un prolífico viaje musical. Muchos de estos temas acabaron formando parte del debut de la banda publicado en 1995, temas como ‘Monkey Hill’, ‘Rocking Horse’ (coescrito con Gregg Allman y originariamente compuesto para la Allman Brothers Band), ‘World of Difference’ (aquí en dos mezclas diferentes), ‘Left Coast Groovies’ y las versiones de tema ‘Mr. Big’ de los británicos Free y ‘Mother Earth’ del bluesman Memphis Slim. El resto de los temas son ‘Blind Man In The Dark’, que abriría su segundo disco de estudio y dos estupendas relecturas de ‘Just Got Paid’ de ZZ Top y ‘The Same Thing’ de Willie Dixon.

Para no iniciados, un punto de partida perfecto, una banda de escucha obligatoria, poseedora de una discografía que no baja del notable.